Bombardeo del Fuerte Stevens

Soldados estadounidenses inspeccionan uno de los cráteres creados por el submarino japonés

Soldados estadounidenses inspeccionan uno de los cráteres creados por el submarino japonés

Los ataques japoneses al área continental de Estados Unidos fueron muy pocos a lo largo de los cuatro años que el país americano y Japón estuvieron en guerra. Los japoneses llevaron a cabo el primero de ellos el 21 de junio de 1942 sobre el Fuerte Stevens, en Oregon. Este ataque fue el primero llevado a cabo en suelo estadounidense continental desde la guerra anglo-estadounidense de 1812.

Bombardeo del Fuerte Stevens

Antecedentes

El 7 de diciembre de 1941, el Imperio del Japón atacó Pearl Harbor dando así entrada en la guerra de Estados Unidos. Tras dicho ataque, Japón llevó a cabo muchos ataques a diversos territorios estadounidenses, pero ninguno de ellos sobre posiciones en el territorio americano de Estados Unidos. En abril de 1942, Estados Unidos llevó un ataque sobre las islas principales japonesas, lo que llevó al país asiático a preparar una respuesta. Parte de la misma fue el despliegue de varios submarinos de largo alcance de la clase I, que debían hostigar la pesca en aguas estadounidenses.

Así, los submarinos I-25 e I-26 recibieron órdenes de atacar navíos aliados que fuesen de camino a Alaska y las Islas Aleutinas. Tras llevar varios ataques el día anterior, el 21 de junio de 1942, el I-25 siguió a varias flotas pesqueras para así evitar las zonas minadas del Río Columbia y tomó posiciones cerca del Fuerte Stevens.

El fuerte

El Fuerte Stevens era una fortificación estadounidense construida en 1863 y 1864, durante la Guerra de Secesión, que protegía la desembocadura del Río Columbia, en el estado de Oregón. En general, el objetivo de dicho fuerte fue la defensa del río contra los británicos durante las diferentes disputas que Estados Unidos y Reino Unido tuvieron durante el siglo XIX y principios del XX.

El bombardeo

La noche del 21 de junio de 1942, el I-25 apuntó y abrió fuego con su cañón de 14 cm que llevaba en cubierta sobre el fuerte. Los atacantes, que pensaban estar atacando una base de submarinos, ni siquiera utilizaron miras para apuntar, sino que simplemente abrieron fuego, como posteriormente comentaría el comandante del submarino.

Entre los defensores se creó cierto caos, aunque pronto echaron mano de sus cañones, listos para devolver el fuego. Aun así, como se estimó, erróneamente, que el submarino se encontraba fuera de alcance, las dotaciones defensoras nunca recibieron orden de abrir fuego. Posteriormente, el comandante del fuerte declaró que no quiso abrir fuego de cara a evitar que los atacantes supiesen la ubicación concreta de la fortificación. Para medianoche, el ataque había terminado y el submarino I-25 puso proa al noroeste, retirándose sin sufrir mayores problemas.

Aunque ninguno de los 17 cañonazos japoneses causó daños mayores, el ataque causó mucha preocupación, pues como se ha comentado, este era el primer ataque en zona continental desde 1812. La única baja estadounidense fue un soldado que se hizo un corte en la cabeza tras golpearse cuando acudía a la zona de combate.

Referencias

“Bombs Fall on Oregon: Japanese Attacks on the State” (en inglés). Oregon.gov. 21 de junio de 2020. <https://sos.oregon.gov/archives/exhibits/ww2/Pages/threats-bombs.aspx>.

“Bombardment of Fort Stevens” (en inglés). Wikipedia. 21 de junio de 2020. <https://en.wikipedia.org/wiki/Bombardment_of_Fort_Stevens>.

“Fort Stevens (Oregon)” (en inglés). Wikipedia. 21 de junio de 2020. <https://en.wikipedia.org/wiki/Fort_Stevens_(Oregon)>.