Bulgaria en la Segunda Guerra Mundial

Mapa de Bulgaria durante la segunda guerra mundial.

Mapa de Bulgaria durante la segunda guerra mundial. Atribución: Пакко / CC BY-SA

Aunque la Alemania nazi era el país más poderoso del Eje, otros muchos países formaron la coalición. Bulgaria fue uno de ellos. El Zarato de Bulgaria no participó directamente en la guerra contra la Unión Soviética (sólo mandó una unidad médica) pero pusieron a disposición de Hitler muchas unidades para combatir a los partisanos. Por lo tanto, la inclusión de Bulgaria en el Eje permitió especialmente a Alemania liberar divisiones que utilizaría contra los soviéticos. Esta es la Historia de la participación búlgara en la Segunda guerra mundial.

Contexto

Bulgaria tenía una población de 6.319.000 habitantes distribuidos en 103.100 kilómetros cuadrados en 1938. Desde octubre de 1918, el Zar Boris III ejercía de Jefe de Estado mientras que, en 1939 Georgi Kyoseivanov ejercía de Primer Ministro (los demás PM durante la guerra fueron: Bogdan Filov 16/2/1940-9/9/1943; Petar Gabrovski 9/9/1943-14/9/1943; Dobri Bozhilov 14/9/1943-1/6/1944; Ivan Ivanov Bagryanov 1/6/1944-2/9/1944; Konstantin Muraviev 2/9/1944-9/9/1944 y, finalmente, Kimon Georgiev 9/9/1944-15/9/1946). Aunque Kyoseivanov era el Primer Ministro, su gobierno era poco más que un títere del Zar, que rigió con tendencia fascista, especialmente durante el gobierno de Filov, entre 1940 y 1943.

Al igual que les pasó a otros países que fueron derrotados en la Gran Guerra, Bulgaria perdió algunos territorios que quería recuperar a toda costa, lo que influiría considerablemente en su política exterior durante la segunda guerra mundial.

Neutralidad

Justo antes del comienzo de la guerra, Bulgaria se encontraba en una muy difícil situación política. La guerra estaba a punto de comenzar y, como otros países en la región, los mandamases trataban de decidir por qué bando apostar. En el caso búlgaro, mientras que las élites y las fuerzas armadas sentían atracción por la Alemania nazi, el pueblo estaba sin lugar a dudas a favor de apoyar a la Unión Soviética. El Zar, en el caso de verse forzado a elegir, elegiría a Hitler.

Cuando la Wehrmacht entró en Polonia, Gran Bretaña y Francia presionaron al Zarato para que se declarara neutral. Así lo hizo el Zar el 16 de septiembre. Cuando Francia fue derrotada en junio de 1940, las presiones aliadas se detuvieron, pero otras nuevas aparecieron en escena.

Bulgaros entrando en Dobrudzha del Sur.

Bulgaros entrando en Dobruja meriodional

Ese mes, el ministro de exteriores soviético Vyacheslav Molotov solicitó que el área que en 1919 pasó de control búlgaro a rumano, volviese a manos búlgaras. Es importante recordar que en este momento la Alemania nazi y la Unión Soviética mantenían un parto de no agresión recordado como el Pacto Molotov-Ribbentrop. Finalmente, el 7 de septiembre de 1940 Hitler forzó a Rumanía a firmar un tratado (Tratado de Craiova) por el cual Bulgaria recuperaba el control de Dobruja meridional.

En octubre de ese mismo año, Italia atacaba Grecia. Durante dicha ofensiva, Bulgaria permitió la entrada al país de ingenieros alemanes y personal de la Luftwaffe. Pronto, el ataque italiano se estancó y, mientras Alemania preparaba el ataque a Grecia, Bulgaria accedió al Pacto Tripartito el 1 de marzo de 1941, permitiendo el uso de sus instalaciones militares y ferrocarril.

Bulgaria como beligerante

Usando Bulgaria como trampolín, la Alemania nazi tomó Yugoslavia y Grecia con rapidez. El país eslavo, si bien no participó activamente en dicha guerra, recibió la mayor parte de Macedonia, una pequeña parte de Serbia y la Tracia griega. Las tropas búlgaras entraron en dichos lugares el mismo día o al día siguiente del fin de los combates.

Fuerzas Armadas Búlgaras

Debido a la derrota sufrida durante la Gran Guerra, el Ejército búlgaro estaba limitado a 20.000 efectivos, contando tropas internas y guardias fronterizos. Al igual que Alemania, durante la década de 1930 se saltó la prohibición y comenzó a rearmarse. En la primavera de 1941, sus fuerzas armadas ascendían a 230.000 efectivos repartidos de la siguiente manera:

  • 16 divisiones de infantería.
  • 2 divisiones de caballería.
  • 1 brigada motorizada.
  • 7 regimientos aéreos (en 1940, las fuerzas aéreas contaban con unas 300 aeronaves, 10 hidroaviones y 9 aeródromos. Modelos alemanes y franceses fueron recibidos durante 1941).
  • Unidades especiales y de servicios.
  • 4 viejos buques torpederos.
  • 2 buques torpederos a motor.
  • 2 buques de entrenamiento.

Cuando Macedonia fue entregada a Bulgaria, la mano de obra fue utilizada para la creación del 5º Ejército búlgaro. Cuando terminó su formación, el Ejército creció hasta:

  • 21 divisiones de infantería.
  • 2 brigadas independientes de caballería.
  • 2 brigadas de guardias fronterizos
  • 1 brigada blindada

Represión y antisemitismo

Invasión búlgara de Macedonia (Yugoslavia), abril de 1941

Invasión búlgara de Macedonia (Yugoslavia), abril de 1941

Cuando el ejército entró en Macedonia la población le dio una calurosa bienvenida, aunque las buenas relaciones terminarían pronto. Los nuevos encargados de la zona comenzaron una brutal política de Bulgarización. En la Tracia griega la situación fue incluso peor. Bulgaria comenzó con su política de Bulgarización, confiscando negocios y tierras y entregándoselas a búlgaros. Cuando los griegos se revelaron, la represión fue brutal: hasta 15.000 personas fueron ejecutadas, lo que consiguió que los autóctonos huyesen en desbandada hacia la zona controlada por los germanos.

Para más inri, Hitler pidió al Zar que aplicase algunas medidas antisemitas, a lo que el jefe de estado búlgaro no se negó, pues envió a 11.000 judíos macedonios y tracios al campo de exterminio de Treblinka, donde la gran mayoría de ellos moriría. Aun así, el Fuhrer, no satisfecho con esto, se fijó en los judíos búlgaros. En este caso, el Zar envió a muchos de ellos a campos de trabajo. Según algunas fuentes, el Zar y su mujer, la Princesa Goivanna de Savoia salvaron así a cerca de 50.000 judíos.

Combatiendo contra los Partisanos

Cuando la Alemania nazi declaró la guerra a la Unión Soviética, Bulgaria no siguió su ejemplo. Además, cuando Hitler solicitó una Legión búlgara o voluntarios para las SS, el Zar se opuso, aunque terminó por enviar una unidad médica. Aun así, la razón por la cual el Zar no declaró la guerra ni accedió a estas peticiones fue, en gran medida, que el pueblo sentía una simpatía por los soviéticos, y la guerra hubiese significado la revuelta y probable pérdida del trono.

En cuanto comenzó la guerra, el Departamento Político del Comité Central del Partido Comunista Búlgaro comenzó a organizar el movimiento partisano para combatir a los alemanes y al régimen búlgaro. Tan pronto como el 26 de junio de 1941, se creó el 1er destacamento partisano búlgaro. Un año después se crearía el Frente de la Patria, organización que sería clave en la caída del régimen.

La derrota del 6º Ejército alemán en Stalingrado y el buen trabajo llevado a cabo por el Ejército Nacional de Liberación yugoslavo dio alas al movimiento partisano. El movimiento fue reorganizado, pasando a crearse 12 zonas operacionales, además de un estado mayor general. Su poder creció tanto que a mediados de 1944 se componía de 20.000 partisanos, 20.000 miembros de la Resistencia y 10.000 combatientes de otros grupos.

Por supuesto, el Estado búlgaro no quedó de brazos cruzados y trató de deshacerse de los partisanos como pudo, llegando a pagar por la cabeza de los mismos. El Ejército les combatió no solo en Bulgaria, sino que fue enviado incluso a Yugoslavia, donde dos regimientos participaron en la sangrienta Batalla de Sutjeska (Operación Schwarz).

Entre 1941 y 1944, 9.150 partisanos y 20.000 miembros de la Resistencia resultaron muertos, mientras que otros 31.540 fueron enviados a campos de concentración/exterminio. Además, entre 1942 y el 9 de septiembre de 1944, 60.345 partisanos y miembros de la Resistencia búlgaros fueron arrestados; 12.461 de ellos serían sentenciados a muerte.

Combatiendo a los Aliados

Bulgaria le declaró la guerra a los Estados Unidos de América y a Gran Bretaña el 13 de diciembre de 1941, pero la derrota alemana en Stalingrado hizo que los líderes búlgaros cambiaran rápido de parecer, pues desde ese momento representantes búlgaros comenzaron a negociar secretamente la paz con los Aliados, aunque estos no aceptaron las condiciones, que eran ni más ni menos que mantener las áreas tomadas durante la guerra.

En 1943 la guerra comenzó a acercarse al país. El Ejército Rojo contraatacaba mientras que los Aliados comenzaron con el bombardeo estratégico de los campos petrolíferos rumanos. La fuerza aérea búlgara no era rival ante los aviones aliados, pero el fuego antiaéreo búlgaro ayudó con la defensa de los campos.

El 28 de agosto de ese mismo año, el Zar Boris moría repentinamente a la edad de 49 años, dejando a su hijo de seis años Simeon como Zar. A finales de 1943, la guerra terminó por llegar al país: los Aliados comenzaron a bombardear Sofía. Dichos bombardeos asustaron sobremanera a la población, que comenzó a echar en cara a los líderes la firma del Pacto Tripartito. Las ofertas de paz siguieron enviándose a los Aliados, pero en vano.

El 26 de agosto de 1944, el Comité Central del Partido Comunista Búlgaro emitió una directiva dando explicaciones sobre el futuro levantamiento que tendría lugar dos semanas después. Ese día comenzaron las semanas más intensas: El 2 de septiembre, el Ejército Rojo envió un ultimátum indicando que Bulgaria debía expulsar a las tropas alemanas que aún se encontraban en su territorio. El gobierno colapsó.

El Ejército Rojo entra en Sofía, 9 de septiembre de 1944

El Ejército Rojo entra en Sofía, 9 de septiembre de 1944

Tres días después, la Unión Soviética declaró la guerra a Bulgaria, mientras que el 9 de septiembre, el Frente de la Patria derrocó al gobierno y puso en su lugar el primer gobierno democrático-popular, encabezado por Kimon Georgiev (Georgiev estuvo en el poder por primera vez entre el 19 de mayo de 1934 y el 22 de enero de 1935). Finalmente, un día después Bulgaria declaró la guerra al Eje. Como curiosidad, como el armisticio con los Aliados no lo firmaron hasta el 10 de octubre (Bulgaria perdió con dicha firma todos los territorios ganados salvo Dobruja meridional), durante un mes Bulgaria estuvo en guerra contra el Eje y los Aliados al mismo tiempo.

Combatiendo al Eje

Paracaidistas búlgaros entran en Kumanovo, noviembre de 1944

Paracaidistas búlgaros entran en Kumanovo, noviembre de 1944

Los nuevos líderes del Ejército purgaron a todos los simpatizantes nazis y lo reorganizaron, añadiendo, además, comisarios políticos. En un principio, el ejército combatió contra las tropas alemanas y sus colaboradores en territorio búlgaro y en las zonas ocupadas por éstos, pero pronto se prepararon para dar el siguiente paso. Entre el 19 y el 20 de septiembre se movilizó a 450.000 soldados (40.000 de ellos voluntarios) que fueron distribuidos en: 16 divisiones de infantería, una división de caballería, dos brigadas de caballería, una brigada acorazada y dos brigadas de guardias fronterizos. El 9 de septiembre, los tanques búlgaros ascendían a 196: 88 Panzer IV, 36 Škoda, 10 Praga, 20 coches blindados ligeros Horch, 40 Renault T35s, 9 Vickers E y 14 Fiat CV-3. La Unión Soviética entregó varios tanques tras la toma del país (para más información, consultar enlace (2)).

Desde el 17 de septiembre, los 1er, 2do y 4to Ejércitos búlgaros combatieron a los alemanes que se retiraban de Grecia y demás áreas ocupadas de la zona. Liberaron, entre otras, ciudades como Kumanovo y Skopje. La fuerza aérea y la marina también actuaron. Para finales de 1944, cuando el Ejército Rojo combatía a lo largo del Danubio, se creó un nuevo 1er Ejército, que participó en la liberación de Eslovenia y terminó sus días en Austria en mayo de 1945. 31.360 búlgaros perdieron la vida o fueron heridos combatiendo al Eje.

Tras la Segunda guerra mundial

Tras el fin de la guerra, el 15 de septiembre de 1946 el país se convirtió en la República Popular de Bulgaria, pasando a ser un país socialista. En junio de 1990, el Partido Socialista Búlgaro ganó las elecciones y, un año después se adoptó una nueva Constitución, pasando a ser un país capitalista de nuevo, aunque este cambio no mejoró la calidad de vida de los búlgaros durante la década de los noventa.

Galería de imágenes

Fuentes

(1) “Bulgarian Armed Forces of WWII”. Bulgarian Armed Forces of WWII. 26 de agosto de 2018 <http://members.tripod.com/~marcin_w/index-bul.html>.

(2) “Bulgarian Tanks in World War 2”. Tank Encyclopedia. 26 de agosto de 2018 <http://www.tanks-encyclopedia.com/ww2/bulgaria/bulgarian-tanks-in-world-war-2>

(3) Hans Johnson. “Bulgaria in WW2.” Armchair General. 26 de agosto de 2018 <http://armchairgeneral.com/bulgaria-in-world-war-ii.htm>.